La agricultura regenerativa se está consolidando como un modelo de producción agroalimentaria capaz de mantener un equilibrio entre la naturaleza, las necesidades del sector y la adaptación al cambio climático. Los resultados finales del proyecto RegeneraCat, liderado por el CREAF, gestionado por la Agencia de Gestión de Ayudas Universitarias y de Investigación (AGAUR) y financiado a través del Fondo Climático del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, van en este sentido y aportan nuevas evidencias de los beneficios del modelo regenerativo frente al convencional. El equipo del proyecto ha comprobado que los alimentos producidos mediante técnicas regenerativas son más saludables y, además, los datos también revelan que el suelo de las fincas regenerativas almacena más carbono en comparación con el de las convencionales, llegando en algunos casos a un 35% más. La agricultura regenerativa también es capaz de absorber más agua y acoger mayor biodiversidad.
El proyecto RegeneraCat cuenta con la participación de cuatro fincas de Cataluña -una en cada provincia- que llevan varios años aplicando la agricultura regenerativa en huerta (Verdcamp Fruits), vid (Familia Torres), frutales (Pomona Fruits) y vacas de pasto (Planeses). Durante dos años se han ido recogido muestras de parcelas regenerativas de estas fincas y otras convencionales para poder comparar estos dos modelos.