10 criterios básicos para definir la agricultura regenerativa

Infografia dels 10 criteris bàsics per definir l'agricultura regenerativa consensuats pel colectiu

INFOGRAFIA FINAL versió petita

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Llega el punto final del proyecto REGEN que han estado llevando a cabo conjuntamente la Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica y el grupo de investigación de agricultura regenerativa del CREAF. Tal y como se había especificado, esta iniciativa concluye con la publicación de los 10 criterios básicos que definen la agricultura regenerativa según su colectivo practicante; un consenso al que se ha llegado después de muchos meses de debates sobre cómo aplicar este modelo en diferentes tipos de cultivo.

La agricultura regenerativa se está consolidando como uno de los grandes modelos alternativos al convencional para hacer frente al cambio climático, la sequía y el resto de problemas ambientales y sociales relacionados con la alimentación. A este auge, pero, no lo ha acompañado una certificación oficial, hecho que ha provocado que diferentes empresas y actores se apropien del término como herramienta de greenwashing, una práctica que evidentmente no está avalada ni apoyada por la comunidad científica ni la mayoría de los productores regenerativos. Para dar respuesta a este vacío, el CREAF y la Asociación Española de Agricultura Regenerativa Ibérica han publicado el siguiente documento de criterios regenerativos que cuenta con el consenso de casi 200 personas productoras, entidades y representantes del sector, además de personal científico de universidades y centros de investigación de toda España:

Uno de los pilares de este documento es cuidar el suelo, con criterios como evitar su modificación a través de la labranza para preservar una estructura que tarda años en formarse; mantenerlo con cobertura todo el tiempo posible, con restos de poda u otras cubiertas vegetales, para reducir la erosión y mantener la humedad; o integrar pastoreo dirigido de forma que el ganado debe moverse a diario, para ayudar con sus heces y su pisada a fertilizar la tierra. Algunos objetivos fundamentales son gestionar la finca de forma agroecológica, reducir el uso de agua y minimizar los residuos. Además, se establece una base social que pone en valor el vínculo del campesinado con la salud del territorio y sus habitantes. Para que el cambio de modelo sea factible también se necesitan actividades de intercambio de conocimiento, circuitos cortos de comercialización o movilizar a los consumidores.

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